Hablar de infecciones de transmisión sexual (ITS) todavía da pena, y esa pena hace que muchas mujeres no pregunten, no se hagan pruebas o esperen demasiado para consultar. Este artículo es una guía clara y sin juicio: qué son las ITS, cómo se previenen, qué síntomas no conviene ignorar y qué hacer si piensas que pudiste haber estado expuesta. Tener o haber tenido una ITS no dice nada sobre tu valor ni sobre tu «reputación»: es un tema de salud, como cualquier otro.
Qué son las ITS
La Organización Mundial de la Salud (OMS) explica que más de 30 bacterias, virus y parásitos se transmiten por contacto sexual. Se contagian sobre todo en el sexo vaginal, anal y oral, y algunas también pueden pasar de madre a hijo durante el embarazo, el parto o la lactancia. Entre las más conocidas están la clamidia, la gonorrea, la sífilis, la tricomoniasis, el herpes genital, el virus del papiloma humano (VPH), la hepatitis B y el VIH.
Por qué es fácil no darse cuenta
Muchas ITS no dan síntomas, o dan síntomas poco claros. La OMS lo dice así: las ITS suelen ser asintomáticas y, cuando hay síntomas, pueden ser inespecíficos. En el caso de las mujeres, el ISSSTE señala que los síntomas pueden ser menos evidentes o confundirse con otras molestias ginecológicas, así que las infecciones pueden ser más difíciles de detectar. Por eso «me siento bien» no es lo mismo que «no tengo nada». Las que no se tratan a tiempo pueden causar complicaciones; en clamidia y gonorrea, por ejemplo, el ISSSTE menciona mayor riesgo de infertilidad, dolor pélvico crónico y embarazo ectópico.
Se curan unas y se controlan otras
- Tienen cura con tratamiento médico: clamidia, gonorrea, sífilis y tricomoniasis (OMS).
- No se curan, pero se pueden controlar con tratamiento: herpes, VIH y hepatitis B (OMS).
- VPH: hay más de 100 tipos; algunos están relacionados con el cáncer de cuello uterino (IMSS), y por eso importa tanto la vacuna y la detección periódica.
El diagnóstico y el tratamiento los define una médica o un médico; aquí no hay nada que autotratarse.
Cómo se previenen
Condón, bien usado y siempre
La OMS indica que el condón es muy eficaz contra las ITS, incluido el VIH, cuando se usa de forma correcta y constante. Hay un matiz: no cubre del todo las infecciones que producen llagas fuera del área que tapa, como la sífilis y el herpes genital. La Secretaría de Salud de México recuerda que los condones son gratuitos en unidades médicas, en los centros Capasits y en servicios de atención integral de VIH. El ISSSTE agrega que, en el sexo oral, existen barreras bucales y que los dedales sirven para el contacto con los dedos.
Vacunas
Según la OMS, hay vacunas seguras y muy eficaces contra dos infecciones virales: la hepatitis B y el VPH. En México, el esquema público de 2026 contempla una dosis de VPH para la población escolar de 5.º de primaria o de 11 años, y vacuna contra la hepatitis B en 3 dosis a partir de los 11 años en quien no tenga antecedente (Secretaría de Salud, Semana Nacional de Vacunación 2026). Si ya eres adulta y no recuerdas haberte vacunado, pregunta a tu médica o en tu unidad de salud si puedes y te conviene hacerlo: las edades recomendadas varían por país (los CDC de Estados Unidos, por ejemplo, la recomiendan hasta los 26 años para quien no se vacunó antes). La vacuna del VPH no reemplaza el Papanicolaou y otras pruebas de detección (IMSS).
Pruebas periódicas
Hacerte pruebas es una forma de cuidado, no una sospecha. Como referencia, los CDC de Estados Unidos recomiendan hacer prueba de clamidia y gonorrea a las mujeres sexualmente activas menores de 25 años, y a las de más edad si hay mayor riesgo (por ejemplo, una pareja nueva o varias); ofrecer prueba de VIH a todas las mujeres de 13 a 64 años y prueba de hepatitis C a todas las personas adultas. Esas son pautas de ese país: cuándo y qué pruebas te tocan a ti lo define tu médica según tu historia. Pregúntale con confianza; es una conversación de rutina.
Hablar y elegir
Hablar con quien tienes intimidad sobre pruebas y protección es parte del consentimiento: puedes pedir condón, pedir una pausa o decir que prefieres esperar a hacerte una prueba. Si te cuesta, lee consentimiento sexual: qué es, cómo decir no y cómo parar.
Síntomas que no debes ignorar
El Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS) enumera síntomas que justifican una revisión. Si notas alguno, no esperes a que se quite solo:
- Flujo vaginal inusual.
- Sangrado vaginal inusual.
- Dolor o ardor al orinar.
- Comezón en los genitales o en el ano.
- Bultos o crecimientos en la piel de los genitales o del ano.
- Ampollas, llagas o verrugas en esa zona.
- Una erupción en la piel.
Otros motivos para consultar son dolor en el vientre bajo, dolor al tener relaciones o sangrado después del sexo; pueden tener otras causas, pero merecen que alguien las revise. En el artículo sobre sexología, ginecología o fisioterapia pélvica explicamos a quién acudir según lo que sientes.
Si crees haber estado expuesta
- No te culpes ni esperes. Consultar pronto es lo que más ayuda. Ve a tu unidad de salud, a un centro de atención de ITS o a una consulta ginecológica.
- Pregunta por las pruebas y cuándo hacerlas. Algunas infecciones tardan en aparecer en una prueba, así que quizá te pidan repetirla. Que una prueba salga negativa muy pronto no siempre significa que no haya nada.
- Evita el sexo sin protección hasta que te revisen. El NHS recomienda no tener sexo, incluido el oral, sin condón o barrera hasta haberte hecho una revisión.
- Avisa a tus parejas recientes si te diagnostican algo, para que se hagan pruebas. El NHS señala que algunas clínicas pueden avisar sin dar tu nombre.
- Si la exposición fue por una agresión sexual, acude cuanto antes a atención médica. El ISSSTE menciona la profilaxis posexposición al VIH y que tienes derecho a atención integral y gratuita. Lo que pasó no es tu culpa.
Cuándo consultar
- Cualquiera de los síntomas anteriores, aunque sean leves.
- Tuviste sexo sin protección y te quedaste con la duda.
- Tu pareja o una pareja anterior recibió un diagnóstico de ITS.
- Vas a empezar una relación nueva y quieres hacerte un chequeo.
- La vergüenza o la ansiedad por este tema te impiden consultar o te quitan el sueño: ahí podemos ayudarte a hablarlo.
Cómo te podemos acompañar
Los diagnósticos y las pruebas son de tu médica o médico. En Equilibrio Mental atendemos exclusivamente a mujeres adultas en consulta individual, y podemos acompañarte con lo emocional: el miedo después de una exposición, la culpa, la dificultad para hablar de protección o para poner límites. Puedes ver la terapia en línea, el servicio de terapia sexual en línea o apartar tu horario sin crear cuenta. Y para elegir cómo evitar un embarazo, puedes leer métodos anticonceptivos: cómo elegir el que te conviene, donde repetimos algo importante: el condón es el único método que, además de evitar un embarazo, protege de las ITS. Y si estás por empezar tu vida sexual, mi primera vez: cómo debería ser y qué esperar puede orientarte.
¿Hay algo que no has preguntado por pena? Anótalo y llévalo a tu próxima consulta: tu médica ya ha escuchado de todo.
Preguntas frecuentes
¿Puedo tener una ITS sin síntomas?
Sí. La OMS indica que muchas ITS no producen síntomas. Por eso las pruebas son la única forma de saber.
¿Con el anticonceptivo ya estoy protegida?
No. Para prevenir ITS lo que funciona es el condón; los demás anticonceptivos previenen el embarazo, no las infecciones (OMS, CDC).
¿El sexo oral también contagia?
Sí. La OMS menciona el sexo oral entre las vías de contagio, y por eso existen las barreras bucales.
¿Se puede tener una vida sexual normal con una ITS?
En muchos casos sí, con tratamiento, seguimiento médico y, cuando corresponde, avisando a la otra persona. Tu médica te explicará cómo en tu caso.
Fuentes
- OMS, Infecciones de transmisión sexual (hoja informativa).
- NHS (Reino Unido), Sexually transmitted infections (STIs).
- CDC (Estados Unidos), STI Screening Recommendations y Sexually Transmitted Infections Treatment Guidelines, 2021.
- Secretaría de Salud de México, El acceso a condones en México es un derecho (21 de febrero de 2024) y Directrices operativas, Semana Nacional de Vacunación 2026.
- IMSS, Virus del Papiloma Humano.
- ISSSTE, Mujeres e infecciones de transmisión sexual.
Este texto es información general y no sustituye una consulta médica ni establece diagnósticos. Ante cualquier síntoma, acude a atención médica. Las pautas de pruebas y vacunas cambian con el tiempo y entre países; confirma las vigentes con tu médica o en tu unidad de salud. Si estás en crisis o en peligro, llama a la Línea de la Vida: 800 911 2000 (México), o al servicio de emergencias de tu país.