27 May, 2026

Fui Hombre y Fui Víctima de Abuso Sexual

Fui Hombre y Fui Víctima de Abuso Sexual

Tenía 11 años. El agresor fue un vecino, un señor que todos consideraban "buena persona". Me dijo que lo que pasaba entre nosotros era "un juego de hombres" y que si se lo contaba a alguien, nadie me creería. Tenía razón: cuando a los 15 intenté decírselo a un amigo, su respuesta fue: "No mames, los hombres no pueden ser violados."

Esa frase me selló la boca por 12 años más.

El estigma que mata

Ser hombre y víctima de abuso sexual es vivir con un estigma doble. La sociedad asume que los hombres siempre quieren sexo, que no pueden ser víctimas, que si "les pasó algo" es porque "lo disfrutaron". Estas creencias son tan tóxicas que me llevaron a cuestionar mi propia masculinidad, mi orientación sexual, y mi identidad durante años.

Desarrollé conductas de hipermasculinidad para "compensar": agresividad, promiscuidad, consumo de alcohol. Todo para demostrar que era "hombre de verdad". Por debajo, estaba destruido.

El quiebre

A los 27, después de un intento de suicidio que mi familia atribuyó a "estrés laboral", un psiquiatra me preguntó directamente: "¿Has experimentado algún tipo de abuso sexual en tu vida?". Fue la primera vez que alguien me hacía esa pregunta. Y fue la primera vez que la respondí honestamente.

Me derivó a Equilibrio Mental. La terapeuta me recibió con una normalidad que me desconcertó. No se sorprendió, no me miró con lástima, no cuestionó mi relato. Simplemente me escuchó y me dijo: "Lo que te pasó es más común de lo que imaginas. Y no define tu masculinidad ni tu valor."

Hoy

Llevo dos años en terapia. He reconstruido mi relación con la intimidad, con mi cuerpo, y con mi identidad. Puedo decir en voz alta que fui víctima de abuso sexual sin que se me caiga el mundo. Si eres hombre y te pasó algo parecido, quiero que sepas: no eres débil por haber sido víctima, eres fuerte por seguir aquí. Y hay ayuda profesional que entiende lo que viviste.

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